Arranca hoy en Ifema, con la presencia de la Princesa de Asturias, la 52 edición de la 'Cibeles Madrid Fashion Week' que albergará hasta el 22 de septiembre a un centenar de reconocidos diseñadores. Otros treinta contarán con un showroom en 'El Ego', la plataforma de jóvenes noveles que precede a la pasarela Cibeles.La nueva edición de esta pasarela hará de Madrid una vez más el centro de la moda. Como en ediciones anteriores, Cibeles mantiene la primera jornada íntegramente para los desfiles de 'El Ego' (la plataforma de jóvenes noveles que precede a la pasarela Cibeles) siguiendo el modelo de la edición anterior. Hoy, primer día del certamen, han mostrado sus propuestas de moda diez jóvenes talentos pertenecientes a la nueva generación de creadores en cinco desfiles dobles.
La princesa Letizia apuesta por la moda española y por eso ha estado esta mañana en la inauguración junto a la
presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre y Leonor Pérez Pita, directora de la pasarela. Es la primera vez que la Princesa acude a este certamen.Según ha expresado Pérez Pita: "A Cibeles no le afecta la crisis, a la moda española, como a cualquier otro sector sí que le llega, y lo que hacen bien los diseñadores españoles, como se hace en el resto del planeta, es diversificar la producción, diseñar teniendo en cuenta precios más accesibles".
Hasta el próximo 22 de septiembre, la pasarela Cibeles dará mucho que hablar en el Pabellón 14.1 de Cibeles.





Para el departamento de español, había preparado documentos en el que las familias se podían fijar, como por ejemplo trabajos de las niñas, resultados académicos de años anteriores, información sobre el intercambio que se hace con España, algunos libros en los que se podían ver los contenidos y también fotografías de las niñas que fueron de intercambio a Zaragoza del año pasado. Al estar la sala compartida con los otros departamentos de idiomas, había una gran mesa con la comida típica de cada País. En cuanto a la comida española, había chorizo, queso y aceitunas además de una bebida muy refrescante como es la sangría, eso si, sin alcohol, para que tanto niños como mayores pudieran gozar de ella.
Gracias a la colaboración de las alumnas que se encargaban de jugar a juegos españoles o de mostrar a las nuevas niñas lo que podían hacer, las asistentas ( que iban vestidas con trajes típicos españoles) invitaban a las familias a que probaran la sangría además de ofrecerles la comida típica española, y por último los profesores que tuvieron el papel principal en dicho acontecimiento, puesto que eran ellos lo que tenían el contacto directo con las familias para explicarles en que consistían las clases de español y qué contenidos se estudiaban, además de resolver todas las dudas que tuvieran. Así pues con la participación de todos los miembros anteriormente citados, el acto fue un éxito.